La Virgen de la Soledad, del Paso Encarnado, es obra de Sánchez Lozano realizada en 1963. Sale por primera vez en procesión, en improvisado trono de andas, en 1965. La imagen, de vestir, con el clásico manto negro, reproduce la tradicional tipología creada en el siglo XVI, de gran arraigo popular, que la representa frontalmente, de rodillas, con las manos juntas a la altura del pecho y la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo.
De gran hondura emocional, exhibe un rostro conmovido, sereno e íntimo, con lágrimas sobre su rostro, abandonada a su dolor, sola tras el entierro de su hijo amado. Lleva sobre la cabeza un nimbro de plata sobredorada en la que alternan haces luminosos y los instrumentos de la Pasión, siguiendo la tipología creada por Salzillo para sus Vírgenes Dolorosas.
Su llegada al barrio de San Cristóbal, procedente de los talleres del imaginero murciano, se produce el 12 de octubre de 1963, día del Pilar. El coste de la imagen fue de diez mil de las antiguas pesetas. Por la premura de tiempo no pudo procesionar en la Semana Santa de 1964. Tras la llegada de la Virgen se inicia la confección de un manto de terciopelo bordado en oro que dibujó Emiliano Rojo. La obra fue bordada en los antiguos talleres de la Sección Femenina, bajo la dirección de Concha Sandoval.
Ha desfilado también en un trono a ruedas realizado en el taller del maestro Bartolomé Gómez, bajo la dirección de Pedro Lizarán, en madera tallada y dorada con ornamentación barroca en la que destacaban en sus frentes las recurrentes cartelas con emblemas de la Pasión. En 1966 se estrena el conjunto, trono y manto, y en 1968 la Virgen cuenta ya con un nuevo traje.
En 1970 el Regimiento de Infantería Mallorca número 13 concede a la Virgen de la Soledad su Medalla de Oro, en correspondencia porque el Paso Encarnado nombró al regimiento Hermano Mayor de Honor de la archicofradía. Desde entonces, la Virgen de la Soledad lleva prendida en su pecho la medalla durante la Procesión del Silencio.
Poco después, se acomete la realización de un estandarte bordado en sedas y oro que representa fielmente la imagen de la Virgen de la Soledad. La dirección del bordado en sedas es del pintor lorquino Trinidad Fernández Aragón, y la greca de oro, de Carmelo Miñarro Sánchez. Fue bordado en los talleres de Engracia Segado y se estrenó en la Procesión del Silencio de 1984.
En 2001 estrenó en la Procesión del Silencio un nuevo trono de alpaca profusamente labrada, con candelabros en las esquinas, construido en los talleres de Aragón, en Motril (Granada). Esta imagen participa el Martes Santo, junto al Cristo de la Sangre y Nuestro Señor Jesús de la Penitencia, en el encuentro que esa noche tiene lugar en la Plaza de la Estrella en el barrio de San Cristóbal. En noviembre de 2003 fue coronada canónicamente. Es portada por 76 mujeres a hombros.
El pasado año, la talla de Sánchez Lozano, pasó cuatro meses en el Centro Regional de Restauración Verónicas, donde fue sometida a diferentes procesos para mejorar los importantes daños que sufría la imagen.
Fuente: La Verdad
Fuente: La Verdad



