Las instalan todos los años en la avenida de Juan Carlos
I para que los espectadores puedan seguir con toda comodidad el paso
del cortejo procesional. Y, al mismo tiempo, constituyen una importante
fuente de financiación para los Pasos Azul y Blanco, las dos cofradías
que son las directamente beneficiarias de esta parte de los ingresos
que generan las procesiones de Semana Santa.
Las tribunas actuales, que llevan varios años en
funcionamiento, necesitan una actualización periódica por el deterioro
que sufren, sobre todo en dos días, Viernes de Dolores y Domingo de
Ramos, en que no hay que pagar ni un euro por sentarse en las mismas.
Es inevitable que, en especial los asientos que son de plástico, sufran
algún tipo de daño.
Sin embargo, parece que se han acumulado los
desperfectos y este año es necesaria una inversión de cierta
importancia, en torno a a los 30.000 euros, para rehabilitar en su
totalidad esas tribunas que, oficialmente, son propiedad de azules y
blancos.
Según algunos de los dirigentes procesioniles, el que en
los últimos años el almacenamiento de todos los elementos de las
tribunas se haga al aire libre está contribuyendo a que los daños sean
de mayor importancia.
El año pasado se produjeron reclamaciones por parte de
los espectadores porque, cuando llegaron a sus asientos, comprobaron
que estaban rotos y no se podían ocupar. Ninguna de las dos cofradías
ha concretado el número de estas reclamaciones, pero reconocen que se
vieron obligadas a realizar cambios de asientos a última hora y que, el
hecho de que quedó sin vender una parte pequeña de la carrera,
posibilitó los cambios de módulos de asientos para salvar la situación.
Fuente: La Verdad
Foto: Las tribunas, el año pasado, preparadas a la espera de los espectadores. :: P. A. / AGM