Será el primer conjunto intangible de la Región en recibir esta catalogación y uno de los pocos que existen en España
Cada madrugada de Jueves Santo son cientos los fieles que recorren la Vía Dolorosa hasta el Monte Calvario. Algunos lo hacen descalzos, con cruces, por devoción, por promesa o por el simple gusto de ir escuchando el peculiar soniquete de los 'rezaores', esas personas que han heredado de generación en generación un don especial para transmitir la muerte y pasión de Jesús a lo largo de cada una de las doce capillas o estaciones que hay desde la iglesia de San Francisco.
Ahora ese arte, esa virtud, esa tradición religiosa que se lleva practicando en la ciudad desde el siglo XVII va a recibir, con toda probabilidad, la declaración de Bien de Interés es Cultural (BIC) a petición de la cofradía que organiza y gestiona su celebración cada Semana Santa, la cofradía del Cristo del Perdón o Paso Morado.
El Pleno municipal se adhirió ayer a esta declaración a través de una moción conjunta en la que, además de la declaración de Bien de Interés Cultural para el acto en sí del rezo del Vía Crucis, también se demanda la misma consideración, aunque en la categoría de Lugar de Interés Etnográfico, para el recorrido y el conjunto de ermitas del Monte Calvario, es decir, la llamada Vía Dolorosa.
En el texto de la moción, y citando al historiador local Domingo Munuera, se alude a que «ésta práctica piadosa se remonta a las primeras décadas del siglo XVII y su concreción como recorrido orlado por pequeñas capillas a finales del XVII y comienzos del XVIII. El enraizamiento de esta devoción fue posible gracias a la acción de los franciscanos, y su mantenimiento a lo largo del tiempo se debe a la consecutiva existencia de cofradías que se ocuparon del culto y sostenimiento de un enclave eminentemente religioso». La base del rezo lorquino de los pasos es el texto del capuchino José Rafael Buñol, que con el paso del tiempo ha sido enriquecido por variantes y oraciones nutridas de la literatura de cordel.
La petición se sustenta en la convención para la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial aprobada por la Unesco el 17 de diciembre de 2003, y en la Ley 4/2007 de 16 de marzo, de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma. La petición llega meses después de que el conjunto de los 'rezaores' recibiera en noviembre el Diploma de Servicios Distinguidos a la Ciudad que cada año entrega el Ayuntamiento coincidiendo con las fiestas en honor al patrón San Clemente.
El expediente ya se ha iniciado y en el mismo se incluye una memoria redactada por Domingo Munuera y Manuel Muñoz Clares, una colección fotográfica, así como recopilatorios de prensa y declaraciones que demuestran el arraigo cultural de esta tradición religiosa. Una vez concluido el expediente pasará a la Dirección General y a la Academia Alfonso X El Sabio que va a ser la encargada de instruir el expediente y pronunciarse al respecto.
De momento, no hay una fecha concreta sobre la posible finalización del proceso, pero la edil de Cultura y patrimonio, Rosa María Medina, se mostraba ayer confiada en que pudiera ser antes de Semana Santa. «Sería muy gratificante que estuviese todo para esas fechas. Sin duda es un paso más en el reconocimiento de nuestro patrimonio, material e inmaterial».
fuente:laverdad.es














